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¿Qué buscan los clientes de las viviendas turísticas?

Los viajeros que se alojan en viviendas de uso turístico, a la hora de hacer una reserva, se fijan sobre todo en factores como la calidad de la conexión a internet de la casa y su proximidad a supermercados, tiendas, restaurantes o bares. Así se desprende de un estudio realizado por la consultora inmobiliaria Savills, que pretende orientar a los propietarios que deseen rentabilizar sus segundas residencias con alquiler de temporada y mejorar las decisiones de compra de los inversores del sector.

El estudio, que se ha dado a conocer esta semana, se basa en una encuesta contestada entre febrero y marzo de este año por 4.300 usuarios de la plataforma de alquiler vacacional HomeAway que residen en Europa, Norteamérica y el resto del mundo.

El sondeo indica que la oferta de ese tipo de viviendas está generalmente preparada para atender a la preferencia de los inquilinos por el alojamiento con internet de banda ancha, situado en zonas con establecimientos comerciales y de restauración, y con posibilidad de disfrutar de un balcón o terraza. Sin embargo, no cuenta con la misma capacidad para satisfacer la demanda de casas cercanas a la playa..

Los arrendatarios tampoco encuentran fácilmente propiedades con aire acondicionadoaparcamientovistas al marpiscina privada ozonas ajardinadas. Por contra, aparece mucho más ofertada que demandada la cercanía a instalaciones deportivas, campos de golf, puertos recreativos, zonas rurales, oferta de ocio nocturno o aeropuertos. En consecuencia, el estudio de Savills y HomeAway concluye que los propietarios priman la localización de las casas sobre sus prestaciones.

Perfil del inquilino

Los resultados de la encuesta entre los usuarios de HomeAway en diversos países apuntan a un perfil de arrendatario que gasta una media de 850 euros por semana en el alquiler y muestra preferencia por los destinos costeros españoles, franceses e italianos, además de optar primero por las casas unifamiliares, luego por los apartamentos y en tercer lugar por los pisos.

El estudio también señala que el alquiler de corta duración está experimentando una cierta desestacionalización. La primavera en particular está registrando un aumento en el número de viajeros que arriendan viviendas turísticas, sobre todo en el caso de los británicos, que en los últimos siete años han empezado a recurrir más a este tipo de alojamiento en temporada baja.

Fuente: hosteltur